En un informe de 132 páginas publicado hoy, Almagro recurre al artículo 20 de la carta

Almagro convoca reunión para activar Carta Democrática para Venezuela (Español/English)

La petición abre la posibilidad de aplicar la carta democrática en Venezuela
La petición abre la posibilidad de aplicar la carta democrática en Venezuela

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, activó hoy la Carta Democrática del organismo para Venezuela, un paso sin precedentes que abre un proceso que puede llevar a su suspensión del ente.

En un informe de 132 páginas publicado hoy, Almagro recurre al artículo 20 de la carta para “solicitar la convocatoria de un Consejo Permanente de los Estados miembros entre el 10 y el 20 de junio de 2016”, un procedimiento que “deberá atender a la alteración del orden constitucional y cómo la misma afecta gravemente el orden democrático” de Venezuela.

El alegato de Almagro en el documento

En un informe de 132 páginas publicado hoy, Almagro recurre al artículo 20 de la carta
En un informe de 132 páginas publicado hoy, Almagro recurre al artículo 20 de la carta

En la segunda página del largo documento se expresa la razón de fondo: Este procedimiento deberá atender “la alteración del orden constitucional” y como la misma afecta gravemente “el orden democrático” de la República Bolivariana de Venezuela, lo cual se sustenta en las denuncias formuladas a la Secretaría General por la Asamblea Nacional de Venezuela, así como en las siguientes consideraciones de hecho y de derecho:

Seguidamente invoca la defensa internacional de la democracia, la alteración grave del orden democrático, ética de la política, la situación humanitaria donde se destaca la existencia de múltiples crisis como la económica y de salud, la inseguridad; los indicadores de corrupción que ubican a Venezuela en el puesto 158 de un total de 168 naciones monitoreadas; la contradicción entre la democracia y la existencia de presos políticos, la falta de separación e independencia de los poderes públicos incluyendo en este punto la separación de los tres diputados de Amazonas por sentencia del TSJ y la declaratoria de los estados de excepción y de emergencia económica y la larga lista de agresiones desde la presidencia y otros personeros públicos a la AN.

Continuando con otras consideraciones  se refiere igualmente a los aspectos de democracia y poder judicial, incluidos allí los informes y medidas de la Corte Interamericana de Derechos, el nombramiento de magistrados al TSJ; la celebración de elecciones libres, donde se destaca la filiación de 4 de los 5 rectores del CNE al PSUV y el tema del referendo revocatorio con la descripción del proceso y sus trabas actuales;  la situación de los derechos civiles y políticos, libertad de expresión y prensa; y finalmente el mismo discurso de la Canciller Delcy Rodríguez ante la OEA.

Por todas esas razones la concluye y determina  varios aspectos, comenzando la aplicación del referendo revocatorio, la libertad de los presos políticos, la inmediata solución de la vulneración de los derechos básicos como el acceso a los alimentos o la salud, la necesidad de que el poder ejecutivo y legislativo trabajen en conjunto, conmina además al poder ejecutivo a levantar el bloqueo que mantiene al poder legislativo, pide la conformación de un nuevo TSJ, la creación de un mecanismo contra la corrupción, la incorporación a la comisión de la verdad del alto comisionado de la ONU para los derechos humanos.

Lo que  pasa cuando se aplica la Carta Democrática

En las conclusiones del informe se pide la realización del referendo revocatorio
En las conclusiones del informe se pide la realización del referendo revocatorio

La Carta Democrática Interamericana, aprobada el 11 de septiembre de 2001, en sesión especial de la Asamblea de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Lima, Perú, es un instrumento que proclama como objetivo principal el fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática, al establecer que la ruptura del orden democrático o su alteración, que afecte gravemente el orden democrático en un Estado miembro, constituye “un obstáculo insuperable” para la participación de su gobierno en las diversas instancias de la OEA.

Con la activación de la Carta Democrática Interamericana se puede acordar la suspensión temporal del Estado Miembro, del ejercicio de su derecho de participación en la OEA. Para que ello se materialice se requiere del voto de los dos tercios de los Estados que conforman la Organización (34 países).   La exclusión del sistema interamericano limita la capacidad de acción del gobierno, y este internacionalmente se encontrará igualmente aislado y en entredicha su gestión administrativa. La aplicación de las sanciones previstas en la Carta Democrática representa un activo moral para los sectores de oposición.

El Artículo 19º de la Carta Democrática trata de la ruptura del orden democrático o una alteración del orden constitucional que afecte gravemente el orden democrático en un Estado Miembro constituye, mientras persista, un obstáculo insuperable para la participación de su gobierno en el sistema interamericano y demás órganos de la Organización.

El Gobierno venezolano, mientras intentaba infructuosamente incluir en la declaración de Quebec y en la adopción de la Carta democrática en Lima en el 2001, el concepto de democracia participativa, no previó que la comunidad democrática como producto de la experiencia con Fujimori en el Perú, aunque con las mismas sanciones previstas en la Carta de la O.E.A, (Art.9) se había propuesto como objetivo reforzar y fortalecer los mecanismos de control para el ejercicio de la democracia en el hemisferio; dando paso así a algo novedoso, en la diplomacia regional, que se podría denominar como “diplomacia Preventiva”.

Es evidente que bajo este mecanismo investido de la fuerza que imprime el carácter multilateral en estos instrumentos; los gobiernos signatarios convinieron en que no sólo estaba autorizados a actuar cuando el Gobierno de un Estado miembro fuera derrocado por la fuerza; sino que la sola alteración del orden democrático, sería motivo para su avocación en la búsqueda de una solución democrática.

En ningún momento  la carta democrática significa la intervención de los cascos azules de la ONU, que es la única fuerza internacional capaz de intervenir en cualquier nación en conflicto dentro del marco legal.    Con la carta democrática el Gobierno internacionalmente se encontrará igualmente aislado y queda entredicha su gestión.

A partir de la aplicación de la carta se pueden emitir sanciones diversas como bloqueos aéreos, económicos o de otro tipo, quedando incluso abierto un resquicio para las acciones de otros organismos multinacionales como la ONU.

Pareciera que la intención no es la salida de Venezuela de la OEA, pues eso permitiría al Gobierno actuar completamente  a sus anchas y usar la medida como bandera política de victimización, (Agencias y redacción Globalizados)

English
Venezuela: OAS head calls emergency meeting over crisis
Venezuela’s government came under renewed pressure on Tuesday when regional body Organization of American States called for an emergency meeting.

Venezuelan President Nicolas Maduro has accused the OAS head of being a "CIA agent
Venezuelan President Nicolas Maduro has accused the OAS head of being a “CIA agent

OAS head Luis Almagro wants members to evaluate whether Venezuela has suffered an “unconstitutional alteration of the constitutional regime that seriously impairs the democratic order”.
Venezuelan opposition politicians had urged the OAS to call the meeting.
The move could lead to Venezuela being suspended from the OAS.
“The secretary general considers that the institutional crisis in Venezuela demands immediate changes to the Executive power,” a statement by Mr Almagro read.
Venezuela’s President Nicolas Maduro reacted angrily, accusing the OAS of “foreign intervention” and ordering it to leave Venezuela and the Americas.
He also said he would bring charges against the leaders of Congress who had requested the OAS to intervene, saying they had betrayed the nation.
The government of President Nicolas Maduro has been coming under increasing pressure to work with the opposition-controlled National Assembly to ease the political and economic tension in the South American country.
The two sides have been engaged in a stand-off ever since the MUD opposition coalition won control of the National Assembly in parliamentary elections in December.
MUD politicians say their every move is thwarted by the Supreme Court and the National Electoral Council, bodies they allege have been stacked with supporters of President Maduro.
OAS
They say there is no separation of powers and that under the leadership of President Maduro and his predecessor in office, the late Hugo Chavez, the judiciary has become a willing enforcer of the executive branch.
They point to the fact that the Supreme Court blocked key legislation, such as an amnesty law which would have freed jailed opposition politicians, as evidence of what they say is a misuse of power by President Maduro.
Opposition politicians also accuse the president of trying to block a recall referendum which could see Venezuelans vote on whether they want Mr Maduro to serve out his term or be removed from office.
A National Assembly delegation met Mr Almagro in recent weeks to ask him to invoke the OAS’ democracy clause.
OAS’ democracy clause  Adopted in 2001
Can be invoked when there is a forcible overthrow of a democratic government, when the democratic order has been unconstitutionally interrupted in a member state, or when the democratic order is seriously impaired
Can lead to the suspension of the member state if two-thirds of the OAS member states vote in favour
In 2009, the clause was invoked and OAS member states voted in favour of Honduras’ suspension following the ousting of President Manuel Zelaya
Under the charter, its secretary-general can call a meeting of the OAS Permanent Council to address situations where he or she considers that a member state’s democratic order is at risk.
If two thirds of OAS members consider that Venezuela’s government has undermined democracy, the country will be suspended from the OAS.
The meeting is expected to be held sometime between the 10 and 20 of June and is expected to coincide with the meeting of the OAS General Assembly in the Dominican Republic between 13 and 15 June.
Relations between the OAS and Venezuela have been tense for years but worsened in recent months as Mr Almagro and Mr Maduro traded insults.
Mr Maduro accused the OAS head of being a CIA agent, while Mr Almagro called Mr Maduro a “petty dictator”.
The Venezuelan government has called its supporters to take to the streets on Wednesday to protest against the OAS’ “vulgar and brutal interference”.    (BBC News)

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