Nuestra historia de medios cerrados o silenciados no se ha levantado aún

La mordaza invisible en Venezuela

La libertad de expresión se ataca de forma directa e indirecta en Venezuela
La libertad de expresión se ataca de forma directa e indirecta en Venezuela

Por Gustavo Montaña

Hace muchos años me impresionó una frase del polémico cantor y juglar argentino Facundo Cabral; “La sociedad humana está mal tanto por las fechorías de los malos, como por el silencio cómplice de los buenos”.   En esos tiempos era una realidad para varias naciones del continente bajo un régimen o una dictadura militar, en ocasiones maquillada bajo el disfraz de la democracia, donde el miedo era común.   Situación completamente lejana de nuestra Venezuela, con muchos males y problemas, pero donde se decía lo que era y lo que no con  una enorme libertad.

Los últimos 18 años de nuestra historia han cambiado esa realidad, hoy nuestra otrora liberal Venezuela vive bajo la férula del miedo directo o indirecto,  por amenazas reales y tangibles o por mero temor a lo que puede venir; como sea esa realidad ha generado una mordaza invisible en el país, que afecta tanto a la gente como a los medios de comunicación y los comunicadores.   La lista de cierres es enorme y no se tiene a ciencia cierta, pero además los medios que quedan abiertos se aplican con frecuencia a sí mismos la mordaza de la autocensura por el temor de lo que puedan hacer, y cada día más nos convertimos en un país de cómplices, de cobardes o de gente que se escuda en la sobrevivencia, que apenas es un nombre menos feo para la misma actitud.

La estadística recogida de caídos en acción, muy aproximada por cierto,  nos habla de más de un centenar de medios impresos  cerrados en todo el país, de casi doscientas emisoras de radio, innumerables medios digitales y canales de televisión que incluyen casos tan emblemáticos como el de RCTV el primer canal venezolano, o este año la agencia internacional de noticias CNN, que junto a otras señales internacionales han sido sacadas del aire, cable y hasta internet en Venezuela.

De los medios que quedan activos la gran mayoría ha optado por plegarse a las directrices del gobierno o mantenerse en una sospechosa y complaciente “neutralidad” que a ratos les permite sacar a algunos voceros de la oposición y casi siempre titular con lo que desea el gobierno o es menos inconveniente, llegando incluso a soslayar el principio de la importancia de la noticias cuando la denuncia o realidad parece muy dura.   Y cada día parece que aumenta el temor entre los dueños y directivos de medios, por demás muy atacados en estos años, lo que les concede algo de razón en lo humano, más no en lo ético, en esos principios y valores morales que tanta falta hacen.

El cuadro de Reporteros sin Fronteras muestra la situación de los medios y comunicadores
El cuadro de Reporteros sin Fronteras muestra la situación de los medios y comunicadores

Como periodista activo he vivido y sufrido la desaparición de  varios medios en los que he trabajado, como el Diario Xtra, El Guayanés, El Venezolano, Telecaribe Bolívar, el diario digital El Fortín de Guayana y ahora en marzo del 2017 me retiran de mi programa “Así es la cosa” en el circuito Unión Radio, por lo hablar de un despido completamente irregular del Ministerio de Educación donde desarrollamos la Red Comunicacional Pedagógica.  Mis jefes y compañeros de la radio fueron amables y circunspectos a la hora de “dejarme ir” y hasta acordé con ellos comentar, como lo hice en las redes y por mensaje de texto, notificando que me retiraba por no lograr un acuerdo económico; buscando dejar el asunto de ese tamaño, consciente que un ancla de un programa como Productor Nacional Independiente no está amparado realmente por ninguna ley o reglamento.

Sin embargo la gran cantidad de mensajes, llamadas y comentarios que he recibido por mi repentina salida del programa radial, que he llevado por tres años y las múltiples teorías de conspiración me llevan a escribir estas líneas, pues no se trata del caso de un periodista o un ancla de radio, se trata de una realidad  trágica instalada en Venezuela y de la decisión personal de quedarnos en ese silencio cómplice del que hablaba Facundo Cabral o hacer lo que el deber de comunicador social, nuestro código de ética, la constitución y los principios personales nos dictan.

Más allá de mi simple caso, que no es mal de muerte pues como profesional competente ya estoy insertándome en otros medios; lo grave es el tema país, el de la libertad de expresión, amenazada tanto por las persecuciones de un gobierno que ha metido en la cárcel, comprado, obligado al exilio o al silencio a más periodistas en estos 17 años que en todo el resto de nuestra historia.   Reporteros sin Fronteras en su informe 2015 señala que Venezuela es el quinto país con más periodistas encarcelados del mundo,  para ese momento con 34 detenidos; pero además es el segundo país del globo en agresiones a los comunicadores sociales con 134 lesionados hasta el 2014, superado sólo por Ucrania.

La cantidad de periodistas detenidos hoy es superior a esta cifra de Reporteros Sin Fronteras del 2014
La cantidad de periodistas detenidos hoy es superior a esta cifra de Reporteros Sin Fronteras del 2014

Las razones de mi salida se  me fundamentaron en mi desatención a las normas de la gerencia de producción, que incluso llegó a cuestionar el manejo de temas informativos “complicados” y plantear la amenaza de cierre sobre la emisora; cosa que es real, pues el 95 % de las emisoras en Venezuela no tienen renovados sus permisos y están bajo la amenaza silente de Conatel de bajarles la señal del aire cuando quieran.  Como profesional tengo ya más de 20 años de trayectoria con un trabajo en diversas regiones de Venezuela que habla de mi ética y compromiso social, como todos expuesto a fallas humanas, por eso considero que más que enfrascarme ese punto, donde obviamente habrán puntos de vista encontrados, lo importante es señalar el tema de la mordaza invisible que se ha posesionado de casi todos en el país, un mal que debemos vencer como sociedad por los enormes riesgos que entraña para el futuro.

Ya es una práctica de años, que vienen desplegando los empleados de dependencias públicas o del gobierno, quienes callan sus críticas a como se manejan hasta sus empresas, que en la mayoría de los casos se han deteriorado o están en situación crítica; así como asumen las consignas y órdenes político-partidistas que soslayan los principios democráticos establecidos en la constitución.    Igual hacen muchos venezolanos cuando acuden a un ente público y se guardan sus críticas, reclamos u observaciones para conseguir un documento o terminar una diligencia.

Nuestra historia de medios cerrados o silenciados no se ha levantado aún
Nuestra historia de medios cerrados o silenciados no se ha levantado aún

Ese “pasar agachado” se ha vuelto una práctica de sobrevivencia  tan cotidiana como el revender y comprar productos con sobreprecio en las calles.   Se ha hecho un paso más en un proceso degenerativo que lleva a la gente  hacia lo malo, los antivalores.   “El miedo es libre” dice una frase común usada en esta tierra, y  así se ha vendido por doquier, con descuento y al mayor.

Ese silencio cómplice se ha ido extendiendo a los medios, a los periodistas que tienen la obligación por el código de ética de informar  la realidad  con sus bemoles buenos y malos, a los dueños y gerentes de medios.   La mordaza invisible se ha vuelto enorme sobre el país.   Y con esto no se trata de fortalecer el periodismo irresponsable y politizado, tanto a favor del gobierno como en su contra, pues tan negativa es la realidad ficticia que vende VTV como lo era la sesgada que viralizaba la anterior directiva de Globovisión.   De lo que se trata es de decir las cosas como son, de ejercer los derechos que nos otorga la Constitución y la declaración universal de los Derechos Humanos, de no callar por el miedo, porque no es “libre” como dicen, sino una cadena que esclaviza y ata.

Simón Bolívar en su célebre carta de Jamaica en 1815, escribió esta frase que generalmente  se usa sin contexto: “Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad“.  Callar la verdad, omitirla o silenciarla conveniente o por temor  fomenta la ignorancia, donde medran las tiranías y es una evidente muestra de debilidad, por no decir cobardía.   Los seres humanos estamos expuestos  a morir en cualquier momento, es parte de nuestra existencia, lo que no podemos es vivir con miedo.

En ese universal libro de sabiduría que es la Biblia nos dice  el versículo 9 del capítulo 1 del libro de Josué  lo siguiente “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”   Contra esa en mordaza invisible que pesa en el país, sólo tenemos una opción, ser honestos y valientes.   Que ninguna acción nos desmoralice ni apague, debemos perseverar en nuestros principios y valores, esos no son negociables.

9 pensamientos sobre “La mordaza invisible en Venezuela”

  1. Agradecido por años de radio de calidad, no entiendo las decisiones de la directiva, su programa es lo mejor de unión radio, que Dios lo bendiga y acompañe en su nuevo destino donde seguramente la ira muy bien.

    Rafael M

  2. Buena nota, el programa realmente es excelente y creo que sin su presencia bajará notablemente la calidad, pues su compañera es buena, pero le falta mucha experiencia, es un grave error de Unión Radio dejarlo ir, usted es la causa de l aumento de raiting de esa emisora, lo digo por mi familia, que toda lo escuchaba, estaremos al pendiente de la emisora donde valla que seguramente la ira muy bien, porque es un profesional excelente

  3. Terrible golper a la libertad de expresión en Guayana, solidaridad con el compañero Montaña, excelente profesional, el mejor de la zona, que Dios lo guarde y acompañe a usted y los suyos.
    Los cobardes abundan en estos tiempos y usted no se cuenta entre ellos

  4. ¡ Comparto Con Ud Montaña ! ¡ Animo ! Dios Esta con los virtuosos.

    ¡ Abra Forma de compartir este articulo por las redes sociales !

  5. A buen entendedor pocas palabras, excelente artículo señor Montaña, Unión Radio retrocede en Guayana con su partida, que Dios lo guarde y díga para donde vá que sus oyentes le seguiremos gustosos

  6. Esta nota es una clara muestra de la alta calidad profesional y humana del señor Montaña, una respuesta de altura donde no acusa a nadie, pero deja clara la situación de Venezuela, la situación de unión radio y la de sus directivos, que dan pena. Ven la radio como un simple negocio irrespetando a sus oyentes, a quienes se deben. Por mi parte no vuelvo a sintonizar la 88.1 FM, emisora cobarde Gabo Diaz

    1. El problema no es la emisora ni sus directivos, el problema es gubernamental y de decisiones personales, en Unión Radio siguen laborando en la señal nacional grandes comunicadores y amigos como Anita Vacarela, Eduardo Rodríguez y muchos más que merecen ser escuchados

  7. Una tristeza que Así es el cosa no esté el aire en estos días aciagos para Venezuela, la nota muestra la situación país que vivimos, excelente forma de pronunciarse señor Montaña, le seguiremos donde vaya y que lástima con la gente de la emisora, se les vio todo lo cobardes y acomodados que son

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