El presidente de Fedecámaras señaló los efectos de la medida en la inflación sin control que tenemos

Nuevo salario mínimo dispara inflación y no alcanza para nada

El poder adquisitivo del venezolano sigue deteriorándose a pesar de los aumentos de salario
El poder adquisitivo del venezolano sigue deteriorándose a pesar de los aumentos de salario

El salario mínimo mensual se ajustó este 1° de mayo a 65.021 bolívares. 20.383 bolívares de diferencia con respecto al anterior (40.638 bolívares).  Con este aumento, una persona ganará 2.167, 36 bolívares diarios.   Hablando en criollo, apenas poco más de un café grande barato, cuando la canasta alimentaria ronda los 800.000,00 bolívares

El bono de alimentación pasó de 108.000 bolívares a 135.000 bolívares. Su base de cálculo era a 12 puntos de la Unidad Tributaria, ahora será 15 puntos.  El ingreso mensual –entre salario y cesta ticket– quedó en 200.021 bolívares. 51.382 bolívares más frente a los 148.638.15 vigente hasta abril.

El diputado a la Asamblea Nacional José Guerra explicó en una entrevista a que la inflación acumulada entre el mes de enero y marzo del 2017 fue de 65% y el aumento del 1° de mayo fue de 60%, lo que significa que las personas recibirán más billetes (bolívares) pero con esos billetes comprarán menos.

Señaló que el dinero que recibe el trabajador de remuneración, 200.000 bolívares del salario más el ticket de alimentación, apenas 33% es salario y 77% es ticket de alimentación,  se le está quitando al salario los atributos de; bienestar para el trabajador, prestaciones sociales, bono vacacional, aguinaldos, etc.

José Guerra advierte de la pérdida de poder adquisitivo
José Guerra advierte de la pérdida de poder adquisitivo

El presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez, expresa que lo más preocupante del anuncio es que no contempla “un abordaje estructural urgente de la inflación” y asegura que “mientras no se controle será más difícil recuperar el poder de compra”. Agrega: “El año pasado los incrementos fueron cuatro, con un horizonte de uno cada tres meses. Vemos que este año lo ha hecho tres veces en cuatro meses. Es una demostración de la inflación extrema”.

Para Martínez es necesario considerar los ajustes macroeconómicos, fiscales y monetarios, además de incentivar la producción de bienes y servicios para la recuperación económica.

El presidente de Fedecámaras señaló los efectos de la medida en la inflación sin control que tenemos
El presidente de Fedecámaras señaló los efectos de la medida en la inflación sin control que tenemos

“La inflación es un fenómeno monetario y la única manera de abatirla es imprimiendo menos dinero inorgánico. El gobierno puede modificar el salario mínimo diariamente, seguir pervirtiéndolo con bonificaciones y modalidades parecidas. Pero la hiperinflación seguirá su ascenso incontenible”, destaca un comunicado de Consecomercio.

15 alzas salariales no impidieron que poder de compra cayera 50%

A diferencia de décadas anteriores, en esta ocasión el anuncio del aumento del salario mínimo genera más inquietud que felicidad. Aunque el presidente Nicolás Maduro insiste en que el incremento es un gran logro, trabajadores temen que el alza en lugar de beneficios les traiga más problemas.

“A pesar de que hay unos supuestos precios regulados, cada vez que nos suben el sueldo todo se pone más caro. Aumenta desde el pasaje hasta la comida. Uno recibe más dinero, pero al final los billetes te alcanzan para comprar menos. Lo que queremos es que lo que ganamos nos sirva para vivir”, afirmó Luisa Reyes, cajera en un restaurante de comida rápida.

Cifras de la firma Econométrica respaldan lo señalado por Reyes. Durante la gestión del presidente Nicolás Maduro, desde marzo de 2003 hasta la fecha se han decretado 15 aumentos salariales que no han protegido el salario, pues la inflación ha estado por encima.

En ese período el poder de compra del ingreso mínimo (sueldo más bono de alimentación) ha caído 50%.

Henkel García, analista financiero y director de la firma, reiteró que mientras se sigan decretando aumentos salariales, que no sean acompañados de otras medidas económicas que permitan detener la inflación, el poder adquisitivo no se va a recuperar.

“El poder de compra del salario mínimo va muy ligado con la cantidad de bienes y servicios que hay en la economía. De poco sirve que haya más dinero en la calle cuando la oferta de productos se está contrayendo”.

Menos trabajo. Sary Levy, economista y profesora universitaria, coincidió con García. Alertó que en medio de la recesión que hay en el país, la decisión de decretar aumentos salariales sin tomar otras medidas, termina afectando a pequeñas y medianas empresas, y en muchos casos las obliga a cerrar sus puertas.

“Si una pequeña empresa no está teniendo ingresos y la obligan a pagarle más a sus trabajadores se ve en la obligación de cerrar, entonces el aumento de sueldo en lugar de ser un beneficio para el trabajador, termina generando la pérdida de su puesto de trabajo”.

Insistió en que el verdadero objetivo de una política salarial debe ser el incremento de la producción y el control de la inflación. “La gente ha entendido que los aumentos por si solos son pan para hoy y hambre para mañana. El clamor de la población es que se creen puestos de trabajo estables y que se frene la inflación. Lamentablemente parece que el gobierno es el que no ha entendido que tiene que cambiar las políticas para que realmente los trabajadores salgan beneficiados”.

Ahora el 90 % de los trabajadores formales ganan salario mínimo
Ahora el 90 % de los trabajadores formales ganan salario mínimo

90% de los trabajadores del sector formal ganan ahora salario mínimo

El aumento salarial anunciado el domingo por el presidente Nicolás Maduro implica que la gran mayoría de los venezolanos pasó a ganar salario mínimo. “Esta situación es dramática, pues 90% de los trabajadores del sector formal de la economía devenga ahora un sueldo mínimo”, advirtió Froilán Barrios, coordinador del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato.

El representante de Fadess explicó que 7,6 millones de los 8,5 millones de trabajadores formales, repartidos en 3 millones en el sector público y 5,5 millones en el privado, devengan desde el 1° de mayo un salario mínimo. “Con esta política de ajustar solo el mínimo las escalas salariales se solapan, en lo que de nada vale la profesionalización ni la antigüedad”, dijo.

Marcela Máspero, directiva de la Unión Nacional de Trabajadores, Unete, rechazó que Maduro defina como salario integral un  ingreso constituido por un salario mínimo más el ticket alimentación.

“Se trata de engañar nuevamente a los trabajadores con un show de un aumento de salarios cuando lo que se aplica es la bonificación del salario, prohibida por la Organización Internacional del Trabajo, OIT”, destacó.

Servando Carbone, dirigente de la Unete y de la Federación  Nacional de Trabajadores del Sector Público, alertó que el ingreso decretado por el gobierno está conformado por 68% en bono y 32% salario, lo cual golpea severamente las prestaciones sociales, una de las banderas laborales del oficialismo.

Y es que con el nuevo salario mínimo de 65.021 bolívares mensuales, el trabajador tendrá en su cuenta de prestaciones sociales apenas 167.000 bolívares en enero de 2018 como consecuencia del depósito mensual de 5 días de salario, más otras incidencias salariales. “Ese es el ahorro del trabajador para cuando se retire, dinero que la inflación actual  diluye”, dijo Carbone.

Edgar Silva, coordinador del Comité de Defensa de los Derechos Humanos de los Pensionados, Jubilados, Adultos Mayores y Personas con  Discapacidad, indicó que “el gobierno se burla de los pensionados del Seguro Social con el bono de guerra económica, pues 19.506 bolívares mensuales cuesta una caja de pastillas para la hipertensión”.

El dirigente social sostuvo que Maduro insiste en discriminar a 3,5 millones de pensionados, pues el bono que se les asigna está 115.494 bolívares por debajo de 135.000 bolívares al mes del ticket alimentación de los trabajadores activos.

Silva recordó que el bono de guerra económica es el instrumento de la Leydel Bono de Alimentación y Medicinas aprobada hace un año por la Asamblea Nacional y que el gobierno intentó, sin éxito, declarar anticonstitucional ante el Tribunal Supremo de Justicia.

EL presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez y el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Caracas, Víctor Maldonado, señalaron que el trasfondo de la medida gubernamental de pagar el bono alimentación en efectivo es que los trabajadores tengan dinero para pagar las bolsas y cajas de comida que venden los Comités  de Abastecimiento y Producción, Clap.

“La mayoría de esa cadena de distribución no cuenta con puntos electrónicos de venta, por lo que las transacciones se realizan en efectivo”, explicó Maldonado. Agregó que el salario es menor que ticket alimentación, lo cual genera al trabajador limitaciones en la disponibilidad de dinero en efectivo para pagar las bolsas de comida.

Martínez indicó que todavía hay que ver los mecanismos establecidos en el decreto para el pago en efectivo del bono alimentación, pero mostró preocupación por los puestos de trabajo de las empresas que prestan el servicio de los tickets.

Destacó que los aumentos salarial y del ticket elevarán los costos de las empresas, que obligará a reducirlas de  tamaño o a cerrarlas.   (Globalizados-Agencias)

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