Lo más grave es ver vehiculos de la Guardia arrollando  a jóvenes

En Venezuela se atropella la humanidad de todos

Esta forma de agresión es un delito que muestra un alto grado de irrespeto por la vida
Esta forma de agresión es un delito que muestra un alto grado de irrespeto por la vida

Hace unos pocos años los terroristas internacionales de Al Qaeda y luego los de Isis encontraron una forma sencilla y fácil de causar muchas muertes y destrucción, de sembrar el pánico en el mundo y vulnerar de la forma más inesperada el derecho a la vida.   El primero de estos  actos terroristas fue el 11 de septiembre del 2001 cuando estrellaron aviones de pasajeros contra las torres gemelas en Nueva York y contra el Pentágono.  De allí la cosa evolucionó a usar camiones y arrollar multitudes de personas en eventos públicos que recientemente se ha visto en Francia y Alemania.

Sucesos terribles que muestran el absoluto irrespeto por la vida por parte de gente que profesa doctrinas religiosas y políticas fundamentalistas.   ¡Están locos¡ dicen muchos.  Son unos fanáticos comenta la mayoría.    Realmente son de esos hechos que avergüenzan a la humanidad.

Lo terrible de la situación es que este criminal y terrorista modus operandi parece mudado a Venezuela, donde en el último mes hemos presenciado como funcionarios  de la Guardia Nacional Bolivariana pasan una tanqueta por encima de jóvenes manifestantes, a otro lo arrolla una camioneta y muere el 2 de mayo, nos enteramos de un carro del Seguro Social arrollando a una muchacha en Calabozo que falleció y el jueves 18 a una camioneta Hilux blindada atropellando a un joven voluntario paramédico  quien también falleció, esto sin sumar todos los otros numerosos intentos de arrollamientos con vehículos a quienes manifiestan en las calles, que afortunadamente sólo han quedado heridos.

En Calabozo atropellaron y mataron a una joven porque si
En Calabozo atropellaron y mataron a una joven porque si

Mientras esto pasa en diversas ciudades del país los llamados colectivos del Gobierno protagonizan saqueos y destrucción de comercios, avanzan por las calles destrozando viviendas, disparando libremente e hiriendo a muchos y rodando en sus motos para atracar a quienes salen a manifestar contra el gobierno.    Los uniformados violan a cada rato los recintos universitarios, se meten en casas y apartamentos y apresan a quien sea, siendo llevados los presos a tribunales militares, a comandos donde se les golpea y tortura para quedar luego de liberados sometidos a régimen de presentación, con multas y expedientes criminales.

Todo un cuento de terror que sólo significa una cosa, sembrar el miedo en quienes se oponen a los poderes centralizados en una tolda política que tiene 19 años casi gobernando el país que registró los mayores ingresos del continente sudamericano  por varios años, pero que está completamente quebrado con una deuda externa astronómica, la  inflación más alta del mundo  y las tasas de escasez de todo tipo más elevadas.

Lo más grave es ver vehiculos de la Guardia arrollando  a jóvenes
Lo más grave es ver vehiculos de la Guardia arrollando a jóvenes

Lo terrible de este es la cantidad de jóvenes, mujeres y hombres que se están perdiendo, oficialmente 46 muertos y varios millares de heridos, así como el ver a efectivos de las fuerzas armadas agrediendo a ancianos, mujeres, muchachitos y hasta inválidos en un despliegue de cobardía que no tiene igual.  Lo terrible es que exista gente capaz de lanzarle un carro, golpear brutalmente, torturar y humillar a otro ser humano  por una simple ideología política, por cuidar prebendas o por puro sadismo.

Esta herida duele tanto como los muertos y heridos, por que significa que no hay ningún tipo de respeto por la vida, que falta humanidad y hombría, que hay gente que actúa desde el salvajismo más absoluto.

Lo terrible de esto es que el miedo llega a agotarse en si mismo y produce más violencia, de esa que por un milagro del cielo los venezolanos hemos evitado.   Ya son muchas las lágrimas, la tristeza y el dolor por lo que ocurre en el país.   Más que suficientes ya, hace falta darle un alto y resolver esto como seres humanos, personas con alma y espíritu, como quiero seguir creyendo que somos todos en Venezuela más allá de estar del lado de la oposición, los ni-ni o los oficialistas.

Gustavo Montaña