En el Táchira casas y comercios amanecieron marcadas y repartieron panfletos amenazando personas

Lo que pasa cuando se calla ante la intolerancia

La noche de los cristales rotos comenzó pintando y marcando casas y comercios
La noche de los cristales rotos comenzó pintando y marcando casas y comercios

La  humanidad recuerda con dolor y vergüenza el ascenso del Partido Nacional Socialista Alemán, mejor conocido por todos como el partido Nazi; sus técnicas populistas, su mezcla inteligente de medias verdades con mentiras, la venta de un ideal  soñado para la nación germana y un continuo, innovador y marcado uso de los medios de comunicación, poco a poco los convirtieron en  los rectores absolutos de la política y el gobierno de una de las naciones más poderosas del mundo.   El resultado  una guerra que  dejó más de 55 millones de muertos,  Europa, África, Asia, Oceanía y hasta nuestro continente americano afectados en mayor o menor medida  por la más grande conflagración bélica que ha conocido la raza humana.

Todo fue un proceso que llevó un tiempo desde el mismo fin de la primera guerra mundial, pero hoy quiero recordar un suceso que marcó el inicio de la verdadera era de terror del nazismo en el planeta, la llamada Kristallnacht o noche de los Cristales Rotos, un suceso que se registró durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 y llevado a cabo por las tropas de asalto de las SA  o camisas pardas, como se conocía a esta milicia al margen del ejército organizada por el partido Nazi, que esa y otras muchas noches, contó con el apoyo de  población civil.

En la noche de los cristales rotos las milicias nazis, armadas e impunes atacaron a los  ciudadanos judíos, al menos 91 personas fueron asesinados esa noche y otros 30 000 fueron detenidos y posteriormente deportados a los campos de concentración de Sachsenhausen, Buchenwald y Dachau.    Las casas de los  judíos, sus escuelas y hospitales fueron saqueadas o destruidas.    Más de 1000 sinagogas fueron quemadas y más de 7000 tiendas de judíos fueron saqueadas, destruidas o seriamente dañadas. mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir. Dejando que  las milicias de los camisas pardas y los civiles que portaban bandas con la svástica nazi  actuaran con total impunidad.

El holocausto judio y la Segunda Guerra Mundial comenzaron con esa noche de terror
El holocausto judio y la Segunda Guerra Mundial comenzaron con esa noche de terror

Y todo esto comenzó marcando con pintura roja casas y establecimientos de los judíos la madrigada del 9 de  noviembre con una x o con una estrella de David.     Este fin de semana en el Táchira numerosas viviendas en la población de la Grita y San Cristóbal amanecieron marcadas con X rojas, y si a este hecho  sumamos que colectivos en motos y hasta a pie tienen semanas protagonizando saqueos, atracos y ataques en diversas ciudades de Venezuela, sin que la Guardia Nacional Bolivariana, la policía nacional o cualquier otro cuerpo de seguridad actúe para para detenerlos; la  situación adquiere un  espeluznante paralelismo con la fatídica noche de los cristales rotos – salvando naturalmente las realidades y distancia histórica-.

En el Táchira casas y comercios amanecieron marcadas y repartieron panfletos amenazando personas
En el Táchira casas y comercios amanecieron marcadas y repartieron panfletos amenazando personas

Traemos el tema a colación, porque en nuestra Venezuela contemporánea, como en  la Alemania pre-guerra la impunidad es el signo de muchas de las vergonzosas acciones que acumulan en de 50  días de protesta más de  50 fallecidos, casi dos millares de heridos y casi 3 millares de detenidos.   Un saldo de guerra y terror que deja en total entredicho la acción protectora que el Gobierno debe ejercer sobre la ciudadanía, tal y como la establece nuestra constitución, la esencia de la democracia que se pregona en el país, y que viola completamente los derechos políticos, económicos y humanos que nos amparan de acuerdo a nuestro marco regulatorio y la carta internacional de derechos.

Una de las cosas terribles de esa noche que  la historia no ha olvidado, es que la gran mayoría de los alemanes, el resto de Europa y el mundo se quedaron callados ante este increíble atropello contra la  humanidad.   Hoy los venezolanos y el resto del mundo debemos  mostrarnos firmes para rechazar de todas las formas y venga de donde venga  la violencia y abuso.   La historia ha mostrado ya infinidad de veces que cuando no se hace nada, todos terminamos siendo víctimas.

Gustavo Montaña

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