Varias naciones dejaron claro la violación de derechos humanos, la crisis y la urgencia de unas elecciones y no una Constituyente

Las soluciones no vienen de afuera

El Canciller boliviano culpó a Almagro por los muertos en Venezuela
El Canciller boliviano culpó a Almagro por los muertos en Venezuela

Ayer se cumplió como se tenía prevista la reunión especial de la Organización de Estados Americanos  para tratar la delicada problemática de Venezuela, que ha sido reiteradamente planteada en el seno de la organización por su secretario general Luis Almagro, quien ha solicitado la  aplicación de la Carta Democrática, ante lo que cataloga de grave violación a los derechos humanos, ruptura del hilo constitucional y situación de peligro para la democracia en nuestro país y el continente.

18 cancilleres estuvieron presentes en el encuentro, realizándose incluso dos reuniones previas de los 14 países convocantes de la revisión del caso Las dos primeras intervenciones del encuentro fueron las de Luis Ezequiel Alvarado, embajador alterno de Nicaragua, y la del canciller de Bolivia, Fernando Huanacuni Mamani, estuvieron enfocadas en defender al gobierno de Venezuela.

Alvarado rechazó y condenó la convocatoria por considerarla una intervención en los asuntos venezolanos. Reiteró que la OEA no puede ser usada por un grupo de países para afectar la soberanía venezolana y se refirió al diálogo iniciado en 2016, acción que respaldó al igual que el gobierno de Nicolás Maduro.

Mientras que el boliviano reiteró que el diálogo es el principal elemento para la paz y señaló que Luis Almagro, no puede seguir incitando a la violencia. Sostuvo que se convirtió en un factor político y sus acciones generaron los muertos en Venezuela.  En ambos casos los diplomáticos trataron de  diluir cualquier acuerdo en un diálogo en el que pocos creen, pues para muestra de la disposición oficial a dialogar, está el proceso ya iniciado para retirarse de la OEA.

Varias naciones dejaron claro la violación de derechos humanos, la crisis y la urgencia de unas elecciones y no una Constituyente
Varias naciones dejaron claro la violación de derechos humanos, la crisis y la urgencia de unas elecciones y no una Constituyente

Susana Malcorra, canciller Argentina, aclaró que “Nada exime, al Gobierno de Venezuela a cumplir con sus responsabilidades (…) La democracia no se agota en los procesos electorales”, dijo.   Mientras la representante de Panamá, Isabel De Saint Malo de Alvarado, lamentó la decisión del Gobierno de Venezuela de retirarse de la OEA.  “Al inicio creímos en el diálogo, pero nos dimos cuenta de que no hay compromiso por cumplir acuerdos (…) Deben liberarse a los detenidos, abrir un canal humanitario, respetar el orden democrático”, acotó.

María Ángela Holguín, canciller de Colombia, afirmó que la Constituyente “es negativa para el país”.  “La crisis estructural de Venezuela hace cada vez más urgente una solución, un gran acuerdo nacional (…) Desde hace dos años el Gobierno de Colombia ha trabajado para ayudar a resolver la crisis en Venezuela, la única motivación de Colombia es el bienestar del pueblo venezolano y su vida democrática”, resaltó.   Chrystia Freeland, canciller de Canadá, asegura que hay que promover el respeto por los derechos humanos. “Estamos preocupados por el deterioro de la situación humanitaria en Venezuela (…) Debemos reconocer que la crisis en Venezuela no puede continuar, nos afecta a todos”.

El acuerdo con más apoyo  planteó de que no se realice la Asamblea Nacional Constituyente que promueve el gobierno venezolano, además piden el cumplimiento de los compromisos contraídos en la mesa de diálogo de 2016: respeto a las competencias de la Asamblea Nacional, establecimiento de un canal humanitario, libertad de los presos políticos y difusión de un cronograma electoral.  Pero no hubo consenso y se suspendió la decisión.

Al final lo que queda,  es que  el problema de Venezuela es de los venezolanos y  para quienes están esperando una solución mágica que venga de fuera un baño de agua fría, pues la esperada ayuda para enfrentar la gran ola de represión que ya ha dejado más de 60 muertos, miles de heridos y miles de detenidos no se avizora, la villanía como el bulling se apoya en la complicidad de otros para justificar lo injustificable.

La alternativa no se ve en el aire, sabemos que debe ser ciudadana y pacífica – por lo menos desde la gente- , pues el gobierno parece mostrar lo contrario el mismo día de la reunión, dejando un saldo de decenas de heridos entre quienes fueron a manifestarse ayer ante la sede de la cancillería venezolana en Caracas y fueron brutalmente reprimidos por los efectivos de la Guardia Nacional y la Policía.   Las decisiones las debemos tomar todos, como si fuéramos dedos de una mano.  Cualquier ayuda de afuera parece que vendrá  tarde, mientras sigue falleciendo nuestros muchachos y todo en el país se deteriora más de lo que estaba.   Vale recordar que la mayor fuerza es la del grupo, todos juntos  apoyándonos unos a otros, más allá de ideologías políticas.  Todos podemos ser parte de ese gran mover colectivo.

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