Pescadores en río revuelto

Pescadores en río revuelto

Pescadores en río revuelto

La crisis venezolana es  única en el mundo, a pesar que desde siempre han existido quienes desean eternizarse en el gobierno – cosa común en todo tiempo y lugar-, nuestro caso es particular pues el Gobierno intenta hacerlo dentro de una imagen de Derecho absolutamente irreal, pero que trata de guardar las apariencias.

La nueva constituyente es una muestra de ello, pues se invoca la carta magna para solicitarla, se usa al CNE y al TSJ para convalidarla con unas decisiones y acciones que violan un montón de leyes, y se difunde ante la opinión pública mundial un supuesto apoyo popular y una falsa guerra económica y política contra el gobierno impulsada por intereses difusos y poco claros a los que se engloba en una palabra “El imperio”.  Mientras eso ocurre la oposición ha mantenido una lista de protestas y acciones de calle que buscan  frenar el accionar el gobierno, La Fiscal General habla de violaciones de derechos humanos y de amenazas contra su cargo por parte del gobierno, un par de magistrados del TSJ, una ex defensora del pueblo y dos ex ministros  proponen al presidente que suspenda la constituyente.

Pescadores en río revuelto

Y al mismo tiempo en diversas y numerosas ciudades del país la gente parece haber encontrado además de las marchas, plantones y convocatorias otra vía para protestar, el levantar barricadas y cerrar calles para que un grupito de encapuchados enfrenten en una guerrita sin sentido ni futuro a los uniformados de la Guardia Nacional, quienes por su parte han perdido todo respeto a las normas, comenzando por el comandante del cuerpo a quien no le importe que le imputen crímenes por violación a los derechos humanos, como públicamente lo ha sostenido.

El balance de este caos se traduce en 65 muertos en 66 días de protestas, más de dos mil heridos – según cifras conservadoras y cerca ya de 3000 detenidos en todo el país.   Un verdadero parte de guerra, mientras cada día se pone peor la acción de los cuerpos de seguridad, que además de disparar armas de fuego contra civiles desarmados – según las denuncias-  actúan acompañados de colectivos armados, y últimamente hasta se dedican a atracar a las personas que encuentran en su camino, como si se tratara de levantar un botín de guerra o de crear un gran miedo ciudadano.

Todo esto nos preocupa y desvela como padres. Hermanos e hijos de nuestra Venezuela, pero también debería servirnos para hacer una reflexión seria sobre la realidad,  podemos simplemente hacernos preguntas ¿A quién le conviene que las calles estén cerradas con  barricadas? ¿Quiénes inician esas barricadas y los enfrentamientos con los uniformados?   ¿Por qué barricadas pasan semanas completamente solas y abandonadas manteniendo calles cerradas y los entes del gobierno que tan prontos son para reprimir no las retiran y limpian las vías? ¿Quiénes protegen a los bachaqueros y los surten continuamente?

Estás son sólo algunas de las preguntas que le sugerimos hacerse, pues la lista es muy larga y el análisis también, pero cabe plantear aquí un viejo adagio venezolano “río revuelto, ganancia de pescadores”.   Ahora cabe además la gran pregunta ¿Quiénes son los pescadores que se benefician con este río revuelto que es nuestro país?   Las respuestas que encontremos nos pueden sorprender a todos.   Gustavo Montaña

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