Nuestros usbcampeones mundiales sub-20

Vinovinto para creer que si somos capaces

Nuestros muchachos que se manifiestan contra el gobierno también son Vinotinto
Nuestros muchachos que se manifiestan contra el gobierno también son Vinotinto

Este domingo los muchachos de nuestra selección Sub-20 en una demostración de coraje, esfuerzo y trabajo sostenido se coronaron como sub-campeones del mundial. Perdiendo en un reñido y cerrado encuentro frente a una Inglaterra que no fue mejor, pero tuvo más suerte.   Ese partido que emocionó a nuestro país nos evidencia una vez más que los sueños se pueden convertir en realidad si los unimos al esfuerzo, al tesón, al trabajo continuo y la dedicación, en fín si los enmarcamos en la disciplina.

Quizá algunos se sienten tristes porque nuestros chamos no ganaron, como estaba la misma selección recibiendo su medalla de plata; y es lógico en su caso hicieron todo el esfuerzo y la suerte, la efectividad y la pelota que es redonda, no los favorecieron.   Pero no olviden que llegaron a la final, por primera vez en la historia de nuestro fútbol disputamos una final, nos convertimos en la sorpresa del mundial y sacamos a gigantes en el camino llegando invictos a disputar la copa.

Los jovencitos de la selección Sub-20 nos evidencian que si hay generación de relevo, que los cambios y depuración de las instituciones, como la ocurrida en la Federación Venezolana de Fútbol por el encarcelamiento de su directivo sindicado de corrupto hace años, dan un resultado inmediato.   Nos muestran que tenemos una generación de oro en uno y muchos campos, pues a los muchachos que se destacaron en el campo hay que sumarle los técnicos encabezados por Dudamel, que no son unos muchachitos, sino hombres hechos y derechos que tienen su parte en esta victoria.

Nuestros usbcampeones mundiales sub-20
Nuestros usbcampeones mundiales sub-20

Personalmente no estoy de acuerdo con las barricadas ni con los jovencitos enfrentando a la Guardia Nacional en las calles, pero esos niños que han dado su vida por el ideal de una democracia en nuestro país, también son Vinotinto,  son evidencia de la esperanza de jóvenes que han crecido bajo este gobierno sin conocer ni disfrutar las bondades de la cuarta, pero que quieren creer en un futuro mejor, uno inclusivo y no divisionista, uno que sume y no reste y divida a cada rato para mantenerse en el ejercicio del poder.

Esos jóvenes universitarios que han marchado hasta la saciedad, que han reclamado de todas las formas el respeto a la Constitución y las leyes, esas mujeres valerosas de nuestra tierra, son también Vinotinto, porque evidencian el deseo de crecer respetando la vida y libertad de todos, porque  entienden de corazón y alma esa frase del Libertador, acuñada por cierto aquí en el estado Bolívar, porque forma parte del célebre discurso de Angostura  del 15 de febrero de 1819, que nos la ponen picada, pero yo comparto hoy completo el párrafo con ustedes:

“Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”.

Hoy más que nunca el sentimiento vinotinto debe servir para creer que en Venezuela si somos capaces de grandes capaces de grandes cambios, de forjar un mejor futuro, de convertir los sueños en realidad y de hacer de la democracia un enunciado que no es letra muerta sino  un  mecanismo para lograr una sociedad más justa, donde se respete la vida, no falte la comida, ni el trabajo, donde el salario alcance para vivir dignamente y no debamos encerrarnos en nuestras casas por el hampa, donde tengamos libertad y el Estado nos proteja a todos por igual, donde volvamos a recuperar la risa perenne y la solidaridad inmedible que siempre  nos ha  caracterizado.   Gustavo Montaña