El costo de la  comida en Venezuela es de los más elevados del planeta

En un año subió cuatro veces la cesta alimentaria (+Video)

En mayo del año pasado era muy difícil para una familia poder reunir los 226.462,17 bolívares que costaba la canasta alimentaria, medición llevada por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros. Pero la situación empeoró y en mayo de este año, para cubrir la misma canasta se necesitaron 990.918,92 bolívares: 4,3 veces más.

Los informes que publica el Cendas respaldan las quejas de millones de consumidores que a diario ven como todos los rubros de la cesta alimentaria aumentan de precio, mientras sus sueldos van perdiendo capacidad de compra.

El reporte del Cendas, de mayo del año pasado, indicaba que para que una familia de cinco miembros pudiera pagar la cesta de alimentos debía reunir 15 salarios mínimos, (ubicado en 15.051,15 bolívares). Desde entonces el sueldo subió en cuatro ocasiones, pero aunque las familias empezaron a recibir más billetes, no pudieron comprar más.

El Cendas refiere que el mes pasado las familias debían reunir 15,2 salarios mínimos (65.021 bolívares) para poder pagar por los 58 alimentos que integran la cesta alimentaria. Es decir, que el sueldo cubría apenas 6,6% de la canasta.

Los informes también precisan que el precio de la canasta ha subido por el aumento de todos los rubros que la integran: carnes y sus preparados; grasas y aceites; pescados y mariscos; raíces, tubérculos y otros; salsa y mayonesa; cereales y productos derivados; frutas y hortalizas; azúcar y sal; café; leche, quesos y huevos; y granos.

Uno de los grupos que más subió fue el de carnes y sus preparados, estaba en 55.522,72 bolívares en promedio y subió a 206.283,62 bolívares. El Cendas detalla que en mayo de 2016 un kilo de carne de primera estaba en 4.207,89; mientras que el mes pasado subió a 15.289,06 bolívares. Aún cuando está regulado en 250 bolívares, según la Superintendencia de Precios Justos.

El grupo leche, quesos y huevos fue otro de los que más repuntó. En mayo del año pasado el cartón de huevos (30 unidades) estaba en 1.423,00 bolívares, mientras que en igual mes de este año subió a 13.851,43 bolívares, a pesar de estar regulado en 420 bolívares.

El costo de la comida en Venezuela es de los más elevados del planeta
El costo de la comida en Venezuela es de los más elevados del planeta

Además, el rubro de frutas y hortalizas también tuvo un alza importante. La cebolla, por ejemplo que costaba 1.470 bolívares el kilo pasó a 4.167,57 bolívares el kilo. Mientras que el kilo de pimentón, que se conseguía en 1.572,27 bolívares, llegó el mes pasado a 5.334,86 bolívares.

Más caro. Oscar Meza, economista y director del Cendas afirmó que desde que miden la canasta alimentaria, no habían visto una situación tan dramática como la de ahora. “Todos los días a la gente le toca usar la imaginación para ver qué puede comer para no irse con hambre al trabajo. Por todos lados se ve la necesidad. La gente siente mucho desespero, mucha angustia”.

Coincidió en que el aumento de la tasa de cambio del Dicom y el alza del dólar paralelo pueden hacer que los precios de los alimentos continúen en ascenso.

Meza estima que en diciembre la canasta alimentaria puede llegar a 3,17 millones de bolívares. Mientras el salario mínimo posiblemente ascienda a 100.000 bolívares, y el bono de alimentación a 233.333 bolívares. “Lo que creo es que la caída del consumo es tan brutal, que puede ser una variable que evite que los precios suban más de lo que pudieran”.

A finales de 2015, el entonces vicepresidente Jorge Arreaza informó que el precio regulado del cartón de huevos (30 unidades) era de 420 bolívares. Desde entonces el Ejecutivo no revisó el precio. Sin embargo, el mes pasado cada huevo costaba 460 bolívares, pues el cartón llegó a 13.851,43 bolívares, según el Cendas.

En un recorrido realizado por supermercados y mercados municipales, que realizó El Nacional, a inicios de este mes, el precio del cartón de huevos estaba entre 14.000 y 15.000 bolívares.

Familias reducen porciones de comida

“Restringimos el consumo de productos de charcutería y redujimos las porciones de alimentos porque el dinero no alcanza, incluso achicamos el tamaño de la arepa. El pollo lo picamos en pedazos pequeños para rendirlo y estiramos el kilo de arroz”, lamentó un consumidor.

La cantidad diaria de comidas de algunas familias se ha reducido por la escasez y los altos precios de los productos. El almuerzo lo mantienen, pero eliminan el desayuno o la cena del menú del día. “En mi hogar somos ocho personas, por lo que tuvimos que eliminar el desayuno, así que almorzamos entre las 10:00 am y las 11:00 am y cenamos entre las 6:00 pm y las 7:00 pm”, afirmó un trabajador de una distribuidora de embutidos. Dijo que destina 100.000 bolívares semanales para comprar alimentos, por lo que busca otros ingresos mediante la venta de café, pan dulce, helados de teta y cigarros, en su casa, porque los 60.000 bolívares que gana como conductor no le alcanzan.

Una consumidora se alarmó por los altos precios de la carne de res y pollo que estaban en el refrigerador de un supermercado en el este de Caracas. Algunas tenían como fecha de vencimiento el 24 de junio. Ciertos cortes nacionales superaban los 10.000 bolívares: el kilo de la punta trasera preparada estaba en 19.184 bolívares, la carne picada para guisar en 11.466 bolívares y el kilo de filet de pechuga de pollo en 10.666 bolívares.

“Todo está carísimo. Ya no compro carne para mí, sino para mi hija. He tenido que reducir el número de comidas en el hogar”, expresó la consumidora.

Los precios de las pastas importadas en los supermercados se ubicaban entre 3.599 bolívares y 6.100 bolívares. El aceite de soya importado de Brasil estaba en 12.602 bolívares, mientras que el de oliva, traído de Portugal, en 14.577 bolívares.

Una trabajadora de un supermercado afirmó que pueden pasar semanas sin que lleguen productos regulados. “Después de dos semanas, llegó harina precocida de maíz. Los alimentos importados llegan siempre”, dijo. En ese comercio el kilo de la harina de trigo importada de Brasil cuesta 9.750, precio que despertó asombro en todos los compradores que se acercaron con la esperanza de comprar el producto.

Otros consumidores idean maneras de sobrevivir a la escasez y los altos precios. “He tenido que buscar alternativas; a veces intercambio algún producto por otro y otras veces compro alimentos a mis conocidos que reciben los CLAP”, dijo una señora mientras recorría los pasillos del supermercado. También busca ahorrar: el pollo lo consigue más barato en la autopista Petare-Guarenas y el queso lo compra a un precio más económico en pequeños mercados.

Con la canasta alimentaria en 990.918,92 bolívares, los venezolanos no pueden satisfacer apropiadamente sus hogares por el limitado ingreso que tienen. “Tengo que conseguir otros trabajos los fines de semana, porque el sueldo mínimo que gano no alcanza para mantener a mis tres niños”, dijo un consumidor.   (Tomado de El Nacional)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *