Y mientras esto pasaba la Guardia Nacional miraba de lejos

Canciones contra el asalto a la Asamblea Nacional

Ese que está siendo golpeado en el suelo por una patota es el diputado bolivarense Américo De Grazia
Ese que está siendo golpeado en el suelo por una patota es el diputado bolivarense Américo De Grazia
Los colectivos registrados en las afueras del parlamento
Los colectivos registrados en las afueras del parlamento

El miércoles en la noche, la plaza Chipía de los Olivos fue el escenario para un emotivo y afectuoso acto promoviendo el cambio político en Venezuela y la salida del actual gobierno, además del enorme despliegue de talento  artístico encabezado por los muchachos de “5n fusión” y el grupo “Colibrí” de Carlitos Linares, acompañados por una larguísima lista de invitados que plasmaron su amor por la patria a través del arte en diversas formas, mostrando la esperanza de cambio de un pueblo que a pesar de las increíbles adversidades que debe enfrentar cada día, sigue transitando los caminos de la ciudadanía a pesar de recibir ataques continuos desde el alto gobierno, las fuerzas armadas, la policía, el TSJ y las bandas armadas.    Este sencillo acto es una muestra de la esperanza que aún persiste en la tierra del Libertador, nuestra Venezuela amada.

Casualmente ayer mismo, desde antes del mediodía, nuestro país fue testigo de otro acto de naturaleza totalmente antagónica que nos reafirma la gravedad de la irregular situación que atravesamos, cuando grupos de presuntos colectivos identificados con el oficialismo, que primero estuvieron en un acto con el Vice-presidente Tareck El Aisami donde se llamó a “destruir a la derecha golpista que pretende entregar nuestro país al imperialismo” y luego se reunieron junto al conductor de un programa del canal VTV especialmente  virulento,  para “derrocar al parlamento golpista”; irrumpieron armados de tubos, cabillas, morteros, bombas lacrimógenas y pistolas en el palacio Legislativo  atacando a los diputados y dejando al menos a 5 de ellos heridos, incluyendo al upatense Américo De Grazia.    Todo ante la mirada cómplice de la Guardia Nacional, que no hizo nada para pararlos en un asalto que duró más de 7 horas, que dejó alrededor de 17 heridos, daños al edificio del poder legislativo y casi una docena de periodistas de medios venezolanos e internacionales atacados, asaltados y amenazados por los violentos.

Así atacaron este miércoles 5 de julio a los diputados en la AN
Así atacaron este miércoles 5 de julio a los diputados en la AN

Una muestra de la otra cara de  Venezuela, mientras el presidente Maduro realizaba una larguísima y conveniente cadena con motivo del desfile del 5 de julio, donde al final dijo que rechazaba la violencia y habló de una presunta riña en el congreso, casi que indicando que había provocada por la oposición.

La historia patria nos recuerda que el  24 de enero de 1848 en el Congreso se discutía enjuiciar al presidente José Tadeo Monagas por hechos violatorios de la constitución, cuando turbas de partidarios del mandatario enardecidas por personajes del gobierno irrumpieron en el parlamento luchando contra la Guardia que intentó impedir su acceso.   Como resultado de este asalto los parlamentarios Francisco Argote, José Antonio Salas y Juan García fueron asesinados por las turbas, al igual que el sargento Pedro Pablo Azpúrua y un sastre partícipe de la trifulca. El jefe de la guardia del cuerpo legislativo, Guillermo Smith, también resultó herido durante el enfrentamiento, así como el diputado Santos Michelena, a quien atacaron con una bayoneta y falleció dos meses después producto de la herida sufrida.   Hecho esgrimido siempre como la muestra del irrespeto a la democracia y la capacidad de decisión del pueblo, representado por el parlamento, ese mismo que hasta hace unos días llamaban “El soberano”.

Y mientras esto pasaba la Guardia Nacional miraba de lejos
Y mientras esto pasaba la Guardia Nacional miraba de lejos

Lo hechos de ayer 5 de julio, convenientemente cubiertos por una cadena nacional, son apenas uno más de una larga lista de violaciones al Estado de Derecho que se registran desde la época de Chávez y que se han multiplicado hasta lo inconcebible en el gobierno actual y más aún en los últimos  3 meses con un saldo de más de 80 venezolanos muertos, miles de heridos y medio millar de detenidos, mientras se desconoce flagrantemente al soberano al violarse desde el TSJ la soberanía del Parlamento electo por la más aplastante mayoría de venezolanos en la historia electoral de todos los tiempos.

Ayer 5 de julio Venezuela nos mostró las dos caras de la moneda, pues mientras eran atacados y agredidos los parlamentarios votaron por realizar un plesbicito – que será desconocido con seguridad por el Gobierno Ejecutivo y los demás poderes a su lado- con la finalidad de que los venezolanos se pronuncien cívicamente, como ciudadanos ante la propuesta de una constituyente a la fuerza que impulsa la presidencia, y que busca legitimizar lo ilegítimo.   Ayer los violentos volvieron a mostrar la cara, y la respuesta de todos esos artistas en la plaza Chipía, mostrando la esperanza y la no violencia, junto a la decisión de luchar por una Venezuela donde  se respeten los derechos de la gente, quedó vibrando igualmente en la mente de los guayacitanos.

El camino a nuestros pies se bifurca en dos direcciones, y ya no hay posibilidad de seguir retrasando la decisión personal de cada uno, nos toca escoger entre el atropello, la violencia, el ejercicio desmedido del poder y la esperanza de un mejor país y futuro para todos.  Este 5 de julio el asalto al congreso de 1848 fue reeditado en tecnicolor y hasta con redes sociales mostrando la fuerza de la intolerancia y el apego al poder.   Falta ver si la esperanza  y la esencia de esa Venezuela con su “luz y su aroma en la piel” como dice la canción sigue vigente y firme en los corazones de la mayoría.