Con el mismo corazón de siempre hay que participar y exigir una mejor dirigencia, si no lo hacemos ganó el autoritarismo

La necesidad común reclama discernimiento

Al plebiscito la gente acudió contenta y celebrando, ese espíritu no debe perderse
Al plebiscito la gente acudió contenta y celebrando, ese espíritu no debe perderse

La aguda crisis de todo tipo que estamos viviendo en Venezuela se escapa de las peores pesadillas que podamos haber tenido, la inflación imposible de nuestra tierra, los salarios míseros y de hambre, la inseguridad que domina y controla todo, la corrupción que capea desde comprar un pasaje aéreo o de autobús hasta la harina de maíz para hacernos nuestras tradicionales arepas, que cada día van desapareciendo de más hogares por los impagables precios que determina la red nacional de bachaqueros  que actúa con la más absoluta impunidad y abierto apoyo de todos los entes de seguridad, pues otro de los problemas graves de nuestra crisis es que lo único que manda en Venezuela es el caos.

En los tiempos que nos tocan enfermarse es uno de los terrores de todos, pues medicinas no hay y las pocas que quedan en el mercado están sometidas a una burda y nociva red de bachaqueo que pone en juego la vida de las personas a cambio de las famosas 30 monedas de Judas, por darle una cifra que de otra forma es imposible calcular.    En síntesis  desastre y problemas hacia donde sea que se mire, mientras el gobierno persigue opositores por los motivos más ridículos, viola las leyes y nos somete a toda suerte de problemas y dificultades sólo para mantenerse en el poder, haciendo correr la especie de una burda guerra económica en la que no pueden creer ni ellos mismos, planes desestabilizados coordinados por una simple periodista, o complots orquestados por ese irreal e inexistente enemigo que un día “es el imperio”, otro “el capitalismo” y los más “los Yanquis y sus aliados la oposición apátrida y pitiyanqui”.   Palabras y más palabras, discursos para engañar y controlar.

Paradójicamente en la acera de enfrente no estamos mejor, la oposición que todavía se hace llamar Mesa de la Unidad Democrática, dividida a más no poder, sin unidad de criterio, respeto por la gente o claridad de objetivos, pues el gobierno en una jugada maestra destinada a ganar-ganar, lanzó la perlita de las elecciones de gobernadores adelantadas, confiando en que la oposición no sería capaz de rechazar esta convocatoria, aunque hasta la empresa Smartmatic , responsable de más de una década de elecciones denunció con pruebas que las elecciones de la Constituyente comunal son un fraude y salió a escape del país.

Sabemos que desde la oposición como defensores de la democracia, tan vulnerada en nuestra tierra, es difícil decir que no se contarán para elegir autoridades locales, pero es impensable y completamente inocente acudir a un proceso controlado por este CNE cuestionado y partidizado, aunque se hable del valor de los testigos y todos esos cuentos de camino.   Lo sensato habría sido que todo el mundo, y nos referimos con ello a los partidos políticos, hubieran exigido un cambio inmediato del árbitro, la disolución de la ilegal ANC y una mediación internacional confiable para poder acudir a un proceso comicial.   Bueno, la cosa no se hizo así, los caudillos con ambiciones propias y sin discutir como un todo lanzaron al aire sus puntos de vista y comenzó la carrera irracional de plantear candidatos a diestra y siniestra.

Con el mismo corazón de siempre hay que participar y exigir una mejor dirigencia, si no lo hacemos ganó el autoritarismo
Con el mismo corazón de siempre hay que participar y exigir una mejor dirigencia, si no lo hacemos ganó el autoritarismo

Vale en este punto acotar, que la democracia  se trata de la participación de todos, así que les brindamos la posibilidad bastante forzada de ir a un proceso electoral regional, lleno de dudas y con una fecha que ni el CNE termina de definir mientras las normas de juego se cambian cada día y la ilegal ANC queda con la potestad de vetar al candidato que le dé la gana.    Pero en la oposición pensando en la democracia se plantean unas primarias, que nos tocan este domingo, para determinar al único candidato de la Unidad en cada sector.   Eso sí en todos los estados hay varios candidatos que se dicen de oposición que no se cuentan en primarias,  sino que van directamente a las regionales, muy democráticos y participativos ellos ¿No les parece?

Con todo la campaña de la unidad ha sido de ataques mutuos y descalificación en casi todo el país, como se hacía en la olvidada cuarta, se han ofendido  y acusado tanto unos candidatos a otros de la oposición que la cosa da pena ajena y nos muestra lo que sabemos los venezolanos, que tenemos una dirigencia política de bajo nivel y escasas capacidades de gestión, gerencia y  accionar.

Ante ese panorama cada día se escucha más que la gente no va a votar, que fulano es malo y sutano está vendido al gobierno y mejor es no apoyar a ninguno.   Cada día más personas se refieren a la dirigencia política de la oposición con la misma rabia y rechazo que tienen hacia el gobierno y los avances que han logrado a costa de dos centenares de muertos, miles de heridos e infinidad de presos y daños materiales, simplemente se pierden,  resultando un solo ganador, el gobierno, pues si la gente se abstiene de votar, ellos siempre serán los ganadores.

A todos los que se quejan de nuestra mala dirigencia opositora, dedo decirles  que tienen razón, pero eso es lo que hay en este momento, a menos que cada uno de ustedes sea capaz de aquí al domingo de crear un nuevo liderazgo, inscribirlo, hacer campaña y ganar en las internas.    Como sabemos que no se puede, debemos acudir masivamente a la urnas electorales con todas nuestras dudas y malestar, debemos hacer un acto de reflexión profunda, de discernimiento para determinar de las opciones que tenemos por cual nos vamos a decantar y salir a elegir.   Y una vez concluido el proceso debemos apoyar al ganador, sea el que sea para poder acudir a unas elecciones regionales que ni siquiera tenemos la seguridad de que se realicen.

Los venezolanos estamos entrampados por el poder, por ello hoy más que nunca tenemos que discernir con madurez, claridad e inteligencia las decisiones políticas que vamos a tomar, pero además de eso, debemos organizarnos en nuestro barrio, urbanización o edificio para  discutir con nuestros vecinos acciones conjuntas que nos permitan presionar como  grupo a esos dirigentes  que no nos parecen los mejores, mientras se plantea la creación de liderazgos alternos, que no salen de la noche a la mañana y que deben ser producto de un plan para cada sector, para cada ciudad y región.  Hoy más que nunca debemos ser protagonistas de nuestra realidad política y dejar de esperar que otros resuelvan por nosotros.    Tenemos que ser parte activa de las soluciones, actores y no simple público de galería, y sobre todo tenemos que seguir votando, marchando y  reclamando todas las veces que sean necesarias, si dejamos de hacerlo perdimos.

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