La comida desaparecida y encarecida

La comida desaparecida y encarecida

La comida desaparecida y encarecida

Desde hace tiempo se viene hablando en el país de la grave crisis humanitaria que padece Venezuela, la cosa está bien cimentada en la escasez y carestía de medicamentos, en la falta de alimentos, la inflación desmesurada, la desnutrición que cada día cobra más niños, las epidemias como el paludismo y la difteria que se multiplican en el país y las continuas violaciones a las libertadas ciudadanas como el respeto al derecho al voto, a instituciones independientes, a poderes públicos divididos y no subordinados al Ejecutivo y muchos otros elementos.

Pero esto pareciera que es chino o una forma compleja de ruso para mucha gente, por eso hoy con la ayuda del amigo Gonzalo Febres que se dio a la tarea de recoger y comparar las cifras les quiero ilustrar sólo el tema del hambre que nos amenaza a todos los venezolanos.   Pues por si alguien no se ha dado cuenta, los anaqueles de los supermercados cada día están más vacíos y pelados en Guayana y lamentablemente en el resto del país.   En una suerte de fantasma del hambre que cada día toma más cuerpo para todos, porque simplemente tenemos todos los años de la revolución bolivariana, atacando el esquema productivo de alimentos nacional con expropiación de fincas, de centrales azucareras, supermercados como Cada, Koma, Friosa y otros más, acabando con los insumos para los agricultores al expropiar la mayor empresa de fertilizantes y equipos para el agro para transformarla en la inservible Agropatria, y multiplicando a diario nuestra dependencia de alimentos de la importación.

Hoy día lamentablemente no se puede sostener el ritmo de importaciones de comida y de todo lo demás, el país está sin dinero con una deuda que oficialmente se reconoce en 150 mil millones de dólares de los que el gobierno renegoció 3 mil, ingresando cada día menos recursos por ventas de petróleo entre precios que han bajado y la producción de crudo que ha caído porque PDVSA está en el suelo, como todo.   Además estamos al borde de que nadie nos venda nada porque entramos en default – o sea que somos un país que no paga las deudas pendientes-.

La comida desaparecida y encarecida

Pero para no extendernos en ese punto vamos a los números que el amigo Febres nos compartió al 17 de noviembre, hace ya unos días, o sea que hoy están más caros.

Fecha                                         Monto de la pensión   Dólar Innombrable

Febrero 2017                                   40.638,15 Bs                 3.720,00 Bs x 1 $

17 de Noviembre 2017                 230.759,67 Bs              73.218,75 Bs x 1 $

Variación                                           5,68 veces                           19,68 veces

Para abundar, van los precios de algunos productos:

Producto        Precio en febrero 2017         Precio en (17-11-2017)   Variación

Queso blanco      Bs.  7.600,00                 Bs. 56.000,00                      7,37 veces

Pan campesino  Bs.  1.200,00                 Bs.  15.000,00                   12,5 veces

1 piña                  Bs.  700,00                       Bs.   6.700,00                         9,57 veces

Atorvastatina   Bs.   1.700,00                     Bs. 145.200,00                   85,41 veces

Naranjada      Bs. 2.800,00                          Bs.    11.600,00                     4,14 veces

Cartón de huevos Bs. 9.000,00                Bs.    86.000,00                       9,56 veces

1 kg de carne   Bs.    7.750,00                   Bs.   93.000,00                     12,00 veces

1 kg de tomates Bs.3.800,00                    Bs.   21.000,00                       5,53 veces

En cada hogar esta lista pega de forma diferente, dependiendo de los ingresos de la familia, de su número de miembros y de otro montón de variables, pero lo cierto es que en todas las casas de todo el mundo, pega y pega duro.   En estos tiempos la mayoría de los venezolanos trabaja exclusivamente para comer.

Ahora yo me atrevo a preguntarme y preguntarles a ustedes ¿Esto es normal? ¿Significa que tenemos la mínima calidad de vida? ¿No estamos cada día en riesgo de muerte y lo están nuestras familias?   ¿El Gobierno lo está haciendo bien?

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